Gobierna mi mazo de cartas
realeza de caras severas
que siempre valen lo mismo.
Pero existe un intruso
único naipe vivo
que en la manga no se esconde
y amargos secretos revela
en las grietas de su sonrisa.
Carta comodín
lo que quiera puede ser
cheque en blanco
sin rango ni valor
en su cara tatuados.
Joker, bromista
cuando se espera figura
de status predefinido
(caballero, reina o rey)
aparece su sonrisa escoltada
por el guiño de un ojo despierto.
Jamás un rol intermedio
en los extremos siempre
es una puerta que se abre
y no da nunca al mismo lugar
(como las de los sueños)
Es todos y nadie a la vez
usando cincuenta y dos máscaras
sobre ningún rostro.