Poesía escrita en el 2006, año del centenario del faro de Monte Hermoso, un pueblo costero de la provincia de Buenos Aires.
“Buho luminoso
gira su cabeza
trescientos sesenta grados
(ignoro si Fahrenheit o Celsius)
Estrella intermitente
brilla para los están a bordo del mar:
los destellos que arroja como salvavidas
saquean la oscuridad del agua.
Juega a la ronda
en cíclica pirueta
su luz veo, y al mismo tiempo
que digo que ya no lo hago
por el rabillo del faro
de nuevo aparece.
Aquellos barcos que guiaste
un siglo allá a lo lejos
no navegan ya; tampoco sus pasajeros
(ni siquiera los más jóvenes)
¿En qué puertos estarán atracados?
Acaso los hospeda el fondo del mar
¿y qué será de quienes vieron
tu redonda linterna?
Luciérnaga que el rumbo parpadeás
el pueblo que hoy tu centario festeja
olvida que lo fundaron náufragos
que encallaron en sus costas
porque aún no existías.”
Etiquetas: faro, monte hermoso