Muchos primitivos adoraban imágenes; sus religiones se basaban en ellas. En la simpleza de una imagen puede verse rápidamente el qué, resignando el por qué y el cómo. Es el texto sin el contexto: quien la observa no puede profundizar en su análisis, sino que debe limitarse a decodificar ese estímulo visual.
La palabra imagen viene del latín “imago” y éste del verbo “imitari”, que significa imitar. Se puede interpretar la representación de un espejo o un retrato como una imitación de la figura real. La televisión es un espejo inverso: el espectador imita lo que ve. El mundo que puebla su mente no es el de su imaginación, sino que toma prestado el que le ofrece la pantalla.
Hay un refrán (esa forma de mentira que ampara la tradición) que afirma que una imagen vale más que mil palabras. Si bien la imagen puede ser más gráfica, más entendible, es difícil que contenga la complejidad que puede desarrollarse en mil palabras. Da Vinci juzga la pintura como superior a la poesía, aduciendo que la imagen prevalece sobre la palabra. A modo de ejemplo, asegura que una imagen de Dios atraería siempre más fieles que la palabra “Dios” escrita. Lo creo tendencioso ya que, si bien la imagen es más accesible, más visceral para este caso en particular, cuando se trata de conceptos más complejos no da al emisor elementos suficientes. La palabra exige detenernos, leer, releer, meditar, para extraer de sus entrañas los diversos significados que habitan en ellas.
Para la sociedad de consumo es conveniente personas que reaccionen instintivamente a colores, luces y sonidos, en vez de individuos capaces de pensar acerca de la realidad. La forma de someter y dominar es a través del lenguaje, recortando su mundo, achatándolo, dejándolo tan plano como los televisores plasma de última generación.
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Julio 17, 2008 a las 11:44 pm |
Pablo, mi nombre es Hilda, soy participante de Pre-textos. Decidí darme una vuelta por tu espacio. Muy interesante.
Bueno quizás haya un equilibrio. Acabo de ver Wall E y casi no hay diálogos, pero las expresiones son tan manifiestas, que uno puede entender lo que sucede y los sentimientos que se quieren expresar. Quizás palabras e imágenes son igual de valiosas, y te lo dice alguien que habla muchísimo.
Repito, interesante espacio. Saludos. Hilda
p. d el correo que puse no es el de pre-textos, sino el que uso para mi blog.